lunes, 27 de marzo de 2017

La ‘Soldadesca’ extremeña resucita a Torres Naharro

¿Qué diría el dramaturgo y poeta extremeño Torres Naharro si ve al público de Madrid cinco siglos después aplaudiendo a rabiar su obra Soldadesca, representada por un puñado de los mejores actores de la escena extremeña? “No se lo hubiera creído”, responde entre risas Agustín Iglesias,  director de la puesta en escena de esta obra del siglo XVI que se acaba de estrenar con gran éxito en el Teatro de la Comedia de Madrid. El lunes 27 de marzo el público extremeño tendrá la oportunidad de disfrutarla, se presentará en el López de Ayala con motivo del Día Mundial del Teatro.

El teatro madrileño colgó el cartel de “lleno”, la ocasión lo merecía, y el público con sus ovaciones obligó a salir a saludar a los actores hasta tres veces. El equipo se mostró sorprendido y agradecido. “Fue más de lo que esperaba, que la gente saque entradas para una lectura dramatizada no deja de sorprender y de resultar gratificante”, señala Agustín Iglesias.
Esta ‘epopeya’ teatral comenzó cuando la Compañía Nacional de Teatro Clásico encargó a Iglesias, actor y director de la compañía extremeña Guirigai, dirigir este proyecto. La compañía nacional organiza desde hace unos años un ciclo de dramatizaciones de autores clásicos españoles poco representados u olvidados pero con un gran valor. Y ese era el caso de Bartolomé Torres Naharro (1485-1520?), el primer teórico del teatro de su época, “muy conocido en el mundo académico porque es una figura fundamental del teatro del Renacimiento en Europa, pero un gran desconocido para el gran público”, añade.
Decidió montar Soldadesca con actores de Extremadura. Llamó a sus compañeros de otras compañías de la región y se unieron para poner sobre el escenario esta obra en verso que refleja la realidad que vivió su autor. “Son personajes muy contundentes, estamos hablando de mercenarios, soldados, hombretones muy hechos, con mucha experiencia, y sólo se podía montar con actores muy veteranos, que pudieran dar mucho material humano, que puedan transmitir mucha experiencia vital”. Y la elección ha dado un buen resultado, “nos hemos reído juntos, hemos trabajado con ahínco y ha sido muy gratificante escuchar sobre el escenario esas voces tan diferentes, tan contundentes y llenas de tanta vitalidad y  registros distintos”.
‘Soldadesca’ ha reunido a José Vicente Moirón, Esteban García Ballesteros, Francisco Blanco, Fermín Núñez, Santiago Rivera, Fernando Ramos, Cándido Gómez, Javier Llanos, el mismo Agustín Iglesias y el actor italiano Marco Ricci, que han realizado un importante trabajo de dramatización. “No es en sí una puesta en escena, los actores salen al escenario con un texto en las manos, es un acercamiento a los personajes, están leyendo dando un punto de vista de los personajes”, explica.
Se hace una pequeña puesta en escena porque hay movimiento, sobre todo para clarificar el espectáculo, porque es un texto del siglo XVI con un lenguaje en verso, lleno de germanías y de giros y con un castellano de la Roma de ese siglo, lo que lo hacía muy complicado.

Agustín Iglesias ha intentado ser lo más respetuoso y riguroso con la adaptación, “porque la obra está magníficamente bien construida. La mayor dificultad que tiene es que hay palabras en desuso”. Al final ha conseguido lo que se propuso, que la historia se entienda sin problemas. “Nuestro cometido no era hacer arqueología sino hacer que con un lenguaje de la época se pudiera disfrutar. Lo más importante es la intencionalidad de esos personajes en su actualidad, que también es la nuestra”.

SOLDADESCA, UNA OBRA MUY ACTUAL SOBRE CORRUPCIÓN

Soldadesca cuenta cómo el Papa encarga a un capitán que forme una tropa de 500 soldados para prepararla para la guerra. El capitán busca unos oficiales que le ayuden a hacerse con esa tropa, y la obra va mostrando en cinco jornadas la corrupción, “cómo unos van engañando a otros, cómo van a comprar armas y dicen que ha costado 40 cuando ha costado 10….todo un engaño en una sociedad muy violenta donde la corrupción es lo cotidiano”.
Según reconoce, Soldadesca asombra porque es una obra que dinamita desde dentro todo lo que es la cultura del honor, la cultura gloriosa del ejército y el sacrificio, el honor por España. Muestra a unos personajes que sólo ansían robar y llenarse la bolsa, dejando el discurso patrio muy dinamitado. Ofrece una visión muy cruda y muy realista de esa sociedad con un lenguaje muy directo, “todo muy contemporáneo”, añade.
Este tipo de obras eran encargos que hacían cardenales o el propio Papa y no se representaban en el teatro como tal, sino en salones después de la comida. ‘Soldadesca’ es, según Agustín Iglesias, muy interesante porque recoge gran parte la cultura popular de la Edad Media y la cultura popular carnavalesca con elementos del Renacimiento y la cultura latina.
Torres Naharro, que vivió la vida de un hombre de acción y de un intelectual muy representativo de aquella época, “fue un escritor muy excepcional, un poeta con una visión muy moderna”. Por ello, tanto poner en valor la obra como rescatar al autor y devolverlo al gran público han resultado ser también excepcionales e importantes para Extremadura.
Guadalupe Leitón
Periodista

jueves, 26 de enero de 2017

Crítica en Murcia: "Cervantes rinde el Teatro Romea con El cerco de Numancia"

     El pasado día 21 de enero estuvimos en le Teatro Romea de Murcia. Esta es la impresión que le causamos a Miguel Casas de Murciocio:

         Acudiendo con puntualidad a la cita con el Cervantes menos conocido, que no es otro que el Cervantes dramaturgo, este pasado sábado atravesamos el luminoso vestíbulo del Teatro Romea de Murcia para presenciar la representación que, de El cerco de Numancia, nos iba a traer Verbo Producciones; prestigiosa compañía radicada en Mérida y especializada en teatro clásico.
Así, tomando asiento entre el numeroso público que poco antes de la función llenó el patio de butacas y las plateas del soberbio coliseo murciano, nos dispusimos, una vez más, a dejarnos envolver por esa irresistible magia que, solo en el teatro, permite que la palabra escrita se convierta en voz, que los personajes cobren vida, que los sueños se hagan realidad y que el alma humana -divina, infinita e insondable- se desnude para devolvernos, como si estuviéramos ante un espejo, el reflejo de la grandeza y las miserias que todos encerramos dentro.
         De este modo, ya con las luces de la sala apagadas, comenzamos el viaje a través de los siglos para, sobrevolando la España de 1580 en la que Miguel de Cervantes escribió con pluma clasicista su gran tragedia épica, descender en la Hispania del año 133 a. C. y acabar tomando tierra frente a las murallas de Numancia, en un campamento romano, donde veríamos a dos soldados discutiendo acerca de la guerra: uno, joven, soñando con las gestas que habrían de cubrirle de fama y gloria; y otro, veterano, recordando los desastres que le habían llevado al desengaño y al abandono.
          A continuación, recién llegado de Roma con la misión de acabar con la guerra que ya duraba más de quince años, irrumpiría en escena Escipión Emiliano, símbolo del poder y el éxito romanos, para, desde una alta peña, arengar a las desmoralizadas tropas desplegadas en torno a las murallas de Numancia. Sin embargo, el cónsul, comprobando el paupérrimo estado de sus milicias y deseando vencer empleando antes la razón que la fuerza, resolvería evitar el combate y someter a sitio a Numancia hasta que ésta, como un fruto maduro, cayese sin condiciones en sus manos.
          Entonces, posando el objetivo en el interior de Numancia, nos adentraríamos en las calles y en las plazas de la ciudad, que ya se hallaba cercada por hondos fosos y pronunciadas empalizadas, para que la pluma de Cervantes nos mostrara, a través de personajes como el caudillo Teógenes, el guerrero Leonicio y, sobre todo, a través de la historia de los jóvenes Marandro y Lira, toda la incomprensión, la rabia y la angustia que sintió un pequeño pueblo que, perseguido y arrinconado por un imperio, prefirió morir tal y como había vivido a vivir dejando de ser lo que había sido.
           De esta manera, trasladando la acción alternativamente desde el campamento romano al interior de la ciudad sitiada, Cervantes iría jugando con conceptos tradicionalmente considerados absolutos y opuestos como la muerte y la vida, la derrota y la victoria, el olvido y el recuerdo, o el deshonor y la gloria, para descubrirlos relativos y equívocos en torno a las cenizas y las piedras de Numancia; ciudad que, lejos de ser derrotada y olvidada, se convertiría para el escritor en ejemplo vivo de integridad y resistencia frente al abuso y la crueldad que, tantas veces, conlleva el ejercicio del poder en cualquiera de sus formas y en cualquier época.
           Por eso, este sábado en el Teatro Romea, entre las jornadas de la obra cervantina, un mensaje sería repetido con vehemencia por el espectral coro griego que introdujo brillantemente Florián Recio en su versión para Verbo Producciones: “Numancia no es una historia antigua, es una historia eterna”. Así, eterna y, por tanto, contemporánea también, la tragedia de Numancia aparecería ante los ojos del público no como una lejana ficción histórica, sino como una realidad plenamente actual que, incluso sería extrapolable, más allá de su carácter colectivo, al plano más íntimo e individual.
           En este sentido, por un lado, eliminando de la representación los personajes alegóricos que en el original chocaron con el tratamiento realista de la trama y, por otro lado, dando entrada a un magnífico coro que se integraría la perfección en la obra debido al tema clásico y al tono solemne de la misma, la versión de la obra cervantina elaborada por Verbo Producciones se desplegaría sobre las tablas del Romea como una composición altamente depurada en la selección de personajes y escenas, notablemente ágil en el desarrollo del ritmo dramático y, en conjunto, sumamente coherente.
          Pero además, si a los innegables aciertos del texto revisado por Recio, le sumamos, en primer lugar, los valores simbólicos que la puesta en escena logró imprimir en la obra mediante la combinación de elementos clásicos y modernos armónicamente dispuestos y, en segundo lugar, la rotundidad de unas interpretaciones que fueron verdaderamente impecables de principio a fin, nadie debería extrañarse de que, una vez finalizado El cerco de Numancia el Teatro Romea, aplaudiendo en pie, acabase rendido al talento de Cervantes y al trabajo magistral de Verbo Producciones.

lunes, 5 de diciembre de 2016

Esto dice Elige.Soria

         Esto dice Elige.Soria, una página cultural de nuestra función del 3 de diciembre en Soria:

         Muchos elogios ha recibido la versión y escenificación de la gran tragedia cervantina “El Cerco de Numancia” por Verbo Producciones, una obra que representaron en el Palacio de la Audiencia el sábado por la noche, obra con la que el Ayuntamiento de Soria  cierra los actos homenaje a Cervantes y queda enmarcada en los prologómenos a los eventos vinculados a Numancia 2017 como lo fue igualmente la presentación de la Sinfonía Numancia.
       El conseguir plasmar perfectamente el impacto dramático, patético, de esta tragedia de Cervantes que Verbo Producciones actualiza y universaliza a las “mil Numancias” contemporáneas, es el logro más meritorio quizás. El cerco -representado por el círculo en el que los numantinos se ubican en la escena, con sus cintas unidas a los cuerpos cual títeres movidos por los caprichos de los dioses-, la sabia utilización de la luz policroma, el humo, la música… y, ante todo, la entrega e identificación de los actores y actrices con sus personajes, incluso en ese coro clásico de la tragedia griega que incorpora la versión.., nos han deslumbrado. Poco más podemos decir sino felicitarles a todo el equipo humano de Verbo Producciones.

Ángel Almazán

lunes, 10 de octubre de 2016

Todo el equipo


         Qué gustazo nos dimos el pasado día 10 de septiembre cuando en Almuñecar nos juntamos los dos equipos de "Los Gemelos" y "El cerco de Numancia". Debo confesar que fue emocionante. Lo pasamos genial, y nos prometimos darnos un día de comida todos juntos para disfrutar sin tener que pensar en hacer Teatro...que todo no va a ser cultura...jajaja...

viernes, 12 de agosto de 2016

Un verano de ensueño

         Está siendo un verano inolvidable para los que formamos parte del elenco de "El cerco de Numancia", y lo mejor de todo es lo que nos queda por andar. Esta foto muestra cuatro sitios formidables, Clunia, Medellín, Alcántara y Regina...ahí es nada...

martes, 2 de agosto de 2016

"El cerco de Numancia" en el yacimiento romano de La´Alcudia en Elche (22/7/16)








(Fotos de Borja López)

Algunos lugares emblemáticos por donde ha pasado "El cerco de Numancia"

CHINCHILLA
PATIO FONSECA DE SALAMANCA
CATEDRAL DE CORIA
TEATRO ROMANO DE CLUNIA
TEATRO ROMANO DE MEDELLÍN